En el punto de recepción de la mercancía, el análisis de los parámetros clave, indicadores de la condición y madurez de la uva, permite segregar el producto según su calidad y facilita el establecimiento del precio del producto resultante.
En el laboratorio, la rápida obtención de resultados de los principales parámetros permite mejorar la eficiencia y minimizar el tiempo de respuesta. La preparación de muestras es sencilla y no precisa del uso de reactivos caros, lo que supone una disminución en el tiempo necesario para recuperar la inversión realizada. La selección automatizada entre las distintas calibraciones disponibles garantiza una respuesta rápida y flexible. Un módulo opcional permite el análisis de hasta 120 muestras por hora sin necesidad de supervisión.
En la línea de producción, el análisis de rutina es una ayuda esencial a la hora de tomar decisiones clave relacionadas con posibles ajustes, uso de ingredientes y control de la fermentación. El proceso de fermentación alcohólica puede ser monitorizado hasta obtener el nivel de sequedad óptimo. Del mismo modo, se puede monitorizar la fermentación maloláctica para obtener los resultados deseados.
Durante el proceso de embotellado, el análisis de rutina es una ayuda esencial para garantizar que el vino producido cumple con las especificaciones deseadas, por ejemplo con un completo análisis previo al embotellado del producto. Las soluciones analíticas WineScan permiten analizar hasta 18 parámetros químicos clásicos en 30 segundos, con lo que se evitan posibles retrasos en el proceso de embotellado. Gracias al software diseñado para el control de la calidad, se pueden comprobar los límites predefinidos de forma automática.